martes, 5 de febrero de 2019

LORENT SALEH


El alto precio de la libertad:
Cuatro años preso en Venezuela.


SUSPENDIDO
 debido a los acontecimientos actuales 
en Venezuela
APLAZADO hasta nueva fecha



Miércoles 13 de febrero, 19:30 h
Centro Fundación Cajarioja – Bankia Gran Vía
Logroño
 


Presenta y modera:  Ana Castellanos
Presidenta de la Asociación de la Prensa de La Rioja.



—“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.

Estas palabras del Quijote expresan la grandeza del hombre, y sobre todo de los hombres y mujeres que luchan por conseguirla para sí mismos y para los demás. Lo terrible, casi increíble, es que esta lucha y sufrimiento se esté produciendo hoy día en países del llamado mundo desarrollado, ante la pasividad de muchos y el aplauso de algunos. Esta miseria moral e intelectual de occidente contrasta con la grandeza de los héroes que luchan por el bien más preciado que el hombre tiene: su libertad y su dignidad.

    Sin olvidar el terrible drama del pueblo venezolano, del que parece por fin atisbarse el principio del fin. Más allá del conflicto político, económico y social, la lucha por la libertad es posible gracias a testimonios personales que nos siguen estremeciendo. 

Es el caso de Lorent Saleh, hijo de una humilde costurera de origen palestino que desde joven se convirtió en activista por los Derechos Humanos.  Cuando tenía 26 años fue encarcelado y torturado por el chavismo durante cuatro años, hasta su liberación el pasado 12 de Octubre. Hasta en cuatro ocasiones intentó suicidarse, pero al final el coraje y la fuerza interior prevalecieron. En 2017 el Parlamento Europeo le concedió el premio Sajarov para la libertad de conciencia.


Cuando se le pregunta si guarda rencor por esos años afirma con rotundidad que “la necesidad de venganza es otra forma de servidumbre”. Aunque proviene de la línea más radical de la oposición jamás ha valorado como opción la lucha armada, como le dijo al presidente Pedro Sánchez. Sus palabras al presidente español cuando llegó a España suenan hoy como un imperativo profético: “no es la oposición venezolana la que debe exigir la rendición del régimen. Deben hacerlo España y las demás democracias del mundo. Son ustedes los que tienen que decir: Hasta aquí. Ya no más. Basta".

    Su lucha no era solo contra las limitaciones externas de la libertad, los límites impuestos por los dictadores. Como preso lo más difícil es conseguir la libertad interior aquella que no se pierde ni en los peores campos de concentración como señaló Víctor Frankl, célebre psiquiatra judío preso en campos de concentración. Por ello, no es de extrañar que cuando se le pregunta qué es lo que más aprecia de su experiencia en las cárceles responda: “El poder de la contemplación. El valor de lo esencial que parece invisible. Los periodistas y los políticos quisieran que yo hablara de otras cosas. Pero para mí esto es lo fundamental…”
Tríptico

Tenemos la oportunidad de escuchar y dialogar con él en persona para conocer de primera mano no solo la situación de Venezuela, y de las cárceles donde han perdido la vida muchos presos políticos y donde aún permanecen cientos de ellos, sino también de conocer la fuerza interior, la vivencia de un joven que ha resistido al terror y al dolor.